La serigrafía Dánae constituye un ejemplo de cómo Juan Giralt traslada a la obra gráfica las claves de su lenguaje pictórico. En esta pieza, la superposición de planos, la combinación de signos y fragmentos, y el diálogo entre lo gestual y lo constructivo generan una imagen en la que lo narrativo permanece sugerido, nunca explícito. Giralt integra elementos gráficos, trazos espontáneos y áreas de color luminoso que parecen rozar la ingenuidad, pero que, en realidad, responden a una composición cuidadosamente elaborada. En Dánae, el artista explora el potencial del collage trasladado al ámbito de la estampa, haciendo convivir referencias culturales, escritura, textura y color en un espacio visual donde la fragmentación abre múltiples capas de lectura.
Juan Giralt (Madrid, 1940–2007) fue un pintor español fundamental en la renovación de la abstracción durante los años setenta y una de las figuras centrales de la Nueva Figuración madrileña. Su obra evolucionó desde un expresionismo gestual hacia un lenguaje propio, marcado por la mezcla de manchas, grafismos, collages, palabras y alusiones culturales, articuladas mediante una paleta luminosa y aparentemente ingenua que esconde una sofisticada construcción formal. Aunque conocido principalmente por su pintura, Giralt desarrolló una producción gráfica significativa — sobre todo serigrafías y estampas— en la que profundizó en la superposición de capas, la interacción de signos y el juego entre dibujo y color, elementos que definen de manera precisa su universo visual.





