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EXPOSICIÓN ONLINE | MATTHEW BENEDICT

Matthew Benedict x Patrick O’Brian: Aubrey-Maturin Series

La exposición presenta una selección de dibujos preparatorios realizados entre 2019 y 2022 por el artista neoyorquino Matthew Benedict para las nuevas cubiertas de la saga Aubrey–Maturin, del escritor británico Patrick O’Brian (1914–2000). Ambientadas durante las guerras napoleónicas, las veinte novelas publicadas entre 1969 y 1999 narran las aventuras del capitán de la Marina británica Jack Aubrey y su amigo Stephen Maturin, médico y naturalista, a través de los mares del mundo. Traducida a 24 idiomas y con millones de lectores, la serie se convirtió en una de las grandes referencias de la novela marítima moderna y fue llevada al cine en Master and Commander: The Far Side of the World (2003). O’Brian dejó una vigesimoprimera novela inacabada, publicada posteriormente a partir de su manuscrito.

Durante tres años, mientras leía las novelas, Benedict investigó las fuentes visuales y la cultura marítima de la época con la ayuda de Andrew J. Lyter, historiador, escritor, marino y conservador de Historia Marítima en Historic Lewes, Delaware. Este trabajo de documentación le permitió aproximarse a los barcos, los puertos, los paisajes y los objetos vinculados al universo de O’Brian. A través de atmósferas, encuadres y situaciones, el artista construye interpretaciones visuales propias, en las que la precisión histórica convive con la libertad de la imaginación.

El primer mando de Jack Aubrey, la ficticia HMS Sophie, navega hacia un amanecer dorado en la portada de Master and Commander, primera novela de la célebre saga de Patrick O’Brian. Aunque la Sophie nunca existió como tal, O’Brian la construyó a partir de modelos navales reales de la Royal Navy de comienzos del siglo XIX, especialmente de la HMS Speedy.

La inspiración de O’Brian no se limitó al diseño del buque. El escritor incorporó también episodios reales de la carrera de Cochrane a la trama de Aubrey. Entre ellos destaca la célebre captura de la fragata española El Gamo por la Speedy, el 6 de mayo de 1801, frente a las costas de Barcelona, que O’Brian transformó en la captura del Cacafuego por la Sophie.

El 6 de mayo de 1801, frente a la costa de Barcelona, el pequeño bergantín británico HMS Speedy, comandado por Thomas Cochrane, se enfrentó a la fragata española El Gamo, muy superior en tamaño, armamento y tripulación. A pesar de esta desventaja, Cochrane consiguió aproximarse al buque español, resistir varios intentos de abordaje y, finalmente, lanzar a su tripulación al asalto. Tras un intenso combate cuerpo a cuerpo, el Speedy logró capturar a El Gamo. La hazaña de Cochrane se convirtió en uno de los episodios navales más célebres de las Guerras Napoleónicas y sirvió de inspiración a Patrick O’Brian para la captura del Cacafuego por la ficticia HMS Sophie en la primera novela de la saga.

La portada de Post Captain, segunda novela de la serie Aubrey-Maturin, representa la vista del Peñón de Gibraltar desde la entrada del Mediterráneo, tal como la contemplan los protagonistas de la saga Jack Aubrey y Stephen Maturin durante su travesía.

Más allá de su papel en la novela de Patrick O’Brian, Gibraltar constituye uno de los enclaves estratégicos fundamentales de la historia naval británica. Bajo dominio británico desde comienzos del siglo XVIII, durante las Guerras Napoleónicas se convirtió en una importante base de la Royal Navy y puerta de entrada al Mediterráneo, desde donde se apoyaban las operaciones navales británicas y el bloqueo de los puertos franceses y españoles.

La imponente silueta del Peñón que Matthew Benedict incorpora a la composición remite así a un paisaje marítimo perfectamente reconocible para los navegantes de comienzos del siglo XIX. La presencia de un buque atravesando el estrecho sitúa la escena en uno de los principales puntos de conexión entre el Atlántico y el Mediterráneo, en un periodo marcado por la intensa actividad naval de las potencias europeas.

Para este estudio, Benedict se inspiró en la recreación de la gran cámara del HMS Surprise utilizada en la película Master and Commander: The Far Side of the World (2003), dirigida por Peter Weir. El interior del navío fue construido para la película con especial atención a la ambientación y a los detalles propios de un buque de guerra de comienzos del siglo XIX. La disposición de los muebles, los paneles de madera, los ventanales y la iluminación del espacio proporcionaron al artista una referencia concreta para construir esta escena nocturna.

El barco utilizado en la película tampoco era el HMS Surprise histórico. Se trataba de una réplica del HMS Rose, construida en 1970 y posteriormente modificada para representar al Surprise en la película. De este modo, la imagen de Benedict reúne varias capas de representación: el barco histórico que inspiró a O’Brian, el Surprise imaginado en las novelas y su recreación cinematográfica, utilizada por el artista como referencia visual.

El título Blue Hour hace referencia a la característica luz azulada de la escena, que contrasta con la cálida iluminación de los faroles y contribuye a crear una atmósfera íntima y silenciosa en el interior del navío.

El HMS Leopard, botado en 1790, fue un navío de 50 cañones de la Royal Navy y uno de los numerosos barcos históricos que Patrick O’Brian incorporó a la ficción de la saga Aubrey-Maturin. En Desolation Island, la quinta entrega de la saga, el Leopard navega hacia Australia por las gélidas aguas del océano Austral, donde se encuentra con un enorme iceberg que provoca graves daños en el casco y el timón.

Para esta representación, Matthew Benedict se basó estrechamente en grabados y dibujos navales de la época, reconstruyendo la apariencia del buque histórico y trasladándola a la escena ficticia descrita por O’Brian. La elección de un barco histórico concreto permite a Benedict trabajar con un grado de precisión que va más allá de la imaginación literaria. La silueta del casco, la disposición de los palos y el aparejo y los diferentes elementos de la estructura del navío proceden de la documentación naval utilizada por el artista para reconstruir visualmente el Leopard.

El encuentro con el iceberg, sin embargo, pertenece al universo ficticio de O’Brian. Benedict combina así dos niveles de representación: por un lado, la reconstrucción de un navío que existió realmente; por otro, la escena imaginada por el escritor en las remotas aguas del océano Austral.

La sexta novela de la saga Aubrey-Maturin, The Fortune of War, sitúa a Jack Aubrey y Stephen Maturin en Boston durante la Guerra de 1812, el conflicto que enfrentó a Estados Unidos y Gran Bretaña entre 1812 y 1815. Para la portada, Matthew Benedict representa el puerto de Boston hacia 1812, con su paisaje marítimo y el perfil urbano de la ciudad, en el que destacan algunos de sus edificios más reconocibles, como la cúpula del Massachusetts State House, la aguja de Park Street Church y la cúpula de Faneuil Hall.

El puerto de Boston constituía uno de los principales centros comerciales y marítimos de Nueva Inglaterra y adquirió una especial importancia durante el conflicto. La guerra alteró profundamente la navegación y el comercio de la costa atlántica estadounidense, mientras la Royal Navy trataba de limitar las comunicaciones y el tráfico marítimo de los puertos norteamericanos.

Para reconstruir este paisaje urbano, Benedict recurrió a fuentes visuales históricas que le permitieron aproximarse a la apariencia de Boston en las primeras décadas del siglo XIX. Entre ellas se encuentra View of the City of Boston from Dorchester Heights, una vista de la ciudad realizada por Robert Havell en 1841, que ofrece una amplia panorámica del puerto y de su perfil urbano.

La octava novela de la saga Aubrey-Maturin, The Ionian Mission, transcurre en el Mediterráneo oriental durante las guerras napoleónicas, en un momento en que las islas Jónicas tenían una gran importancia estratégica. Para esta ilustración, Matthew Benedict representa a los protagonistas Jack Aubrey y Stephen Maturin en la cubierta del HMS Surprise, durante una noche iluminada por las estrellas y por un único farol.

La referencia cinematográfica utilizada por Benedict añade otra capa a la reconstrucción del HMS Surprise. El barco de la película Master and Commander: The Far Side of the World (2003) no era el navío histórico que inspiró a O’Brian, sino una réplica del HMS Rose, construida en 1970 y adaptada para representar al Surprise en la película. Esta recreación proporcionó a Benedict una referencia visual concreta para la estructura de la cubierta, el aparejo y la apariencia general del navío.

El estudio reúne así distintas capas de representación: el Surprise histórico que inspiró a O’Brian, el barco imaginado en sus novelas y la versión recreada para el cine que sirvió de referencia visual al artista.

La novena novela de la saga Aubrey-Maturin, Treason’s Harbour, está ambientada principalmente en Malta en 1812, cuando la isla se encontraba bajo dominio británico. Para la portada, Matthew Benedict representa el Grand Harbour de Valletta, uno de los principales enclaves navales del Mediterráneo, con las imponentes fortificaciones de la ciudad al fondo.

Malta había pasado a manos británicas en 1800 y, durante las primeras décadas del siglo XIX, el Grand Harbour se consolidó como una importante base de la Royal Navy. Su posición estratégica en el Mediterráneo y la protección natural que ofrecía el puerto, junto con el complejo sistema de fortificaciones que lo rodeaba, hicieron de Valletta un punto fundamental para las operaciones navales británicas.

La escena de Benedict reconstruye este paisaje portuario de comienzos del siglo XIX, en el que las embarcaciones, el puerto y las murallas de Valletta forman un conjunto inseparable de la historia naval de Malta. La elección de un lugar real y de gran importancia estratégica para la Royal Navy permite a Benedict anclar la ficción de O’Brian en un paisaje histórico concreto. La imagen no pretende únicamente ilustrar una escena de la novela, sino reconstruir visualmente el aspecto que podía ofrecer el puerto maltés durante las Guerras Napoleónicas.

La décima novela de la saga Aubrey-Maturin, The Far Side of the World, lleva a los protagonistas Jack Aubrey y Stephen Maturin hasta las islas Galápagos. Para esta ilustración, Matthew Benedict centra la composición en tres de los animales más característicos del archipiélago: una tortuga gigante, una iguana marina y un piquero de patas azules. Al fondo aparece el HMS Surprise, el barco alrededor del cual transcurre buena parte de la saga.

La presencia conjunta del barco y de esta fauna característica resume uno de los aspectos centrales de la novela: el encuentro entre la navegación y la exploración natural. Para construir los animales, Benedict recurrió a referencias fotográficas contemporáneas de la fauna del archipiélago. Una de ellas muestra conjuntamente iguanas marinas y piqueros de patas azules, proporcionando una referencia directa para la disposición y apariencia de los animales representados en el estudio.

El barco del fondo introduce una segunda capa de referencias. Aunque el HMS Surprise de O’Brian se inspira en la corbeta francesa Unité, Benedict utilizó como referencia visual el barco empleado en Master and Commander: The Far Side of the World (2003). La imagen reúne así tres niveles de representación: el Surprise histórico que inspiró a O’Brian, el navío de ficción de las novelas y su recreación cinematográfica.

En The Reverse of the Medal, undécima novela de la saga Aubrey–Maturin, Jack Aubrey se encuentra por primera vez con Samuel M’Puta, su hijo ilegítimo, nacido de su relación con una mujer africana. Samuel llega al encuentro con dos regalos para su padre: un diente de cachalote tallado por Jack y dejado atrás en África, en el que representa el primer barco en el que había servido, y un amuleto protector contra el ahogamiento elaborado por su madre con plumas y pelos de elefante, unidos mediante una tira de piel de leopardo.

Matthew Benedict recrea ambos objetos a partir de las descripciones de Patrick O’Brian. El diente está trabajado mediante la técnica del scrimshaw, una forma de grabado practicada por marineros y balleneros durante los siglos XVIII y XIX. El amuleto, compuesto por elementos de origen animal unidos entre sí, responde igualmente a la descripción que O’Brian hace del objeto en la novela. La composición se completa con una botella de Oporto, basada en un modelo de la época. En la escena, Jack saca la botella para celebrar el encuentro con su hijo.

El dibujo constituye así una interpretación visual de un episodio de la novela en la que el scrimshaw, el amuleto y la botella sirven para materializar los recuerdos de Jack, el encuentro con Samuel y la cultura material asociada a la vida marítima del periodo.

El estudio preparatorio representa al HMS Diane, el navío de O’Brian, tras quedar varado en un arrecife no cartografiado durante su regreso hacia Batavia, en The Thirteen-Gun Salute, decimotercera novela de la serie. Incapaz de ser reflotado, el buque es abandonado y su tripulación queda aislada en una isla cercana mientras espera el rescate. El episodio toma como referencia histórica la pérdida del HMS Alceste en 1817, que naufragó en un arrecife del estrecho de Gaspar durante una misión en las Indias Orientales.

La composición incorpora además dos orangutanes, vinculados a la estancia del protagonista Stephen Maturin en Kumai, un valle situado en el cráter de un volcán al que el naturalista asciende para estudiar estos animales. Allí conoce a Muong, un orangután criado por el monje Ananda. Benedict reúne así en una misma composición distintos elementos de la novela y de la documentación histórica que la sustenta.

Para representar el naufragio, Matthew Benedict recurrió además a una referencia iconográfica concreta: las imágenes del HMS Foudroyant, tras quedar varado en Blackpool en 1897. La posición del casco y del aparejo en el dibujo reproduce esta referencia, trasladando una imagen real del siglo XIX a la escena ficticia del Diane.

El estudio preparatorio representa una escena de The Wine-Dark Sea, decimosexta novela de la serie Aubrey-Maturin, durante la navegación del HMS Surprise frente al Cabo de Hornos. Benedict sitúa el barco en un mar abierto y agitado, ante los característicos pináculos de la costa sur de la isla Hornos, con el relieve montañoso del cabo al fondo. La costa de la isla, escarpada y rocosa, alcanza en este sector alturas de unos 425 metros y constituye uno de los paisajes más reconocibles de la navegación alrededor del cabo.

La elección de estos elementos revela el cuidado de Matthew Benedict por reconstruir el escenario geográfico de la novela a partir de lugares reales. En lugar de representar un paisaje marítimo genérico, identifica y traslada al dibujo formaciones rocosas concretas de la costa de Hornos, reconocibles desde el mar. El estudio muestra así cómo la documentación geográfica se integra en la construcción visual de las escenas de O’Brian.

Para representar el barco, Benedict tomó como referencia la réplica del HMS Rose utilizada en la película Master and Commander: The Far Side of the World (2003), adaptada para representar al HMS Surprise.

The Commodore, la decimoséptima novela de la saga Aubrey-Maturin, sitúa a Jack Aubrey en la costa occidental de África al mando de una escuadra de la Royal Navy encargada de combatir el tráfico de esclavos. La acción transcurre hacia 1812, pocos años después de que Gran Bretaña prohibiera la trata de esclavos en 1807. Para esta ilustración, Matthew Benedict representa uno de los enfrentamientos de la campaña, con el HMS Bellona, buque insignia de Aubrey, enfrentándose a un barco esclavista.

Aunque el Bellona histórico no participó en las operaciones contra la trata representadas en la novela, el contexto de la escena es histórico. Tras la prohibición británica de 1807, la Royal Navy comenzó a desplegar buques en la costa occidental de África para interceptar barcos dedicados al tráfico de esclavos, convirtiendo este tipo de operaciones en una nueva misión de la marina británica.

Para componer el enfrentamiento naval, Benedict recurrió a referencias históricas de pintura marítima, entre ellas la representación de Thomas Whitcombe de la captura del buque francés La Vengeance por el HMS Seine en 1800. Esta imagen le proporcionó un modelo visual para trasladar la tradición de la pintura de batallas navales a la escena ficticia de The Commodore.

La decimoctava novela de la saga Aubrey-Maturin, The Yellow Admiral, sitúa a Jack Aubrey en Inglaterra, en la finca familiar de Woolcombe, mientras las guerras napoleónicas llegan a su fin. Alejado temporalmente de sus habituales travesías, Aubrey debe afrontar las incertidumbres de su futuro profesional y las dificultades de su situación personal. Para esta ilustración, Matthew Benedict representa al protagonista a caballo, en el paisaje rural que rodea su hogar.

El estudio lleva por título Captain Goldilocks in England, una referencia que alude al apodo de Jack Aubrey, conocido por su cabello rubio. La elección de mostrarlo a caballo, lejos del mar y de los navíos que definen su vida, refleja el carácter particular de esta entrega, en la que la acción se desplaza del escenario naval a la Inglaterra rural. El paisaje sitúa al personaje en un entorno familiar, pero también en un momento de incertidumbre, cuando su futuro en la Royal Navy está lejos de estar resuelto.

La imagen ofrece así una perspectiva distinta del protagonista: no como capitán al mando de un barco, sino como hombre en tierra, vinculado a su hogar y a la vida que mantiene fuera del servicio naval. Benedict amplía de este modo el repertorio visual de la saga, mostrando una faceta de Aubrey que contrasta con las escenas marítimas de otras cubiertas.

La decimonovena novela de la saga Aubrey-Maturin, The Hundred Days, transcurre en 1815, durante los Cien Días de Napoleón, el breve periodo comprendido entre su regreso del exilio y su derrota definitiva en Waterloo. Para esta ilustración, Matthew Benedict representa a Diana Maturin y al capitán Cholmondeley en el pescante de un carruaje, en uno de los momentos de mayor tensión de la novela.

La escena tiene lugar en el puente de Maiden Oscott, un lugar ficticio creado por Patrick O’Brian. El carruaje se aproxima al estrecho puente sobre el río, bajo la luz de la luna. La oscuridad del entorno y la proximidad del paso estrecho acentúan la sensación de peligro, mientras Benedict concentra la atención en el vehículo y en las figuras que lo ocupan.

El título, Death Approaches, anticipa la amenaza que se cierne sobre los personajes sin desvelar el desenlace. A través de una escena nocturna y de un instante aparentemente suspendido, Benedict transforma un episodio narrativo en una composición cargada de suspense. A diferencia de las escenas navales de otras cubiertas de la saga, aquí la tensión surge del movimiento terrestre, la oscuridad y la incertidumbre de lo que está a punto de suceder.

La vigésima y última novela completada de la saga Aubrey-Maturin, Blue at the Mizzen, transcurre en 1815, al final de las guerras napoleónicas. En sus últimas páginas, Jack Aubrey es ascendido a contraalmirante y recibe el mando de la escuadra británica del Atlántico Sur a bordo del HMS Implacable.

Para esta ilustración, Matthew Benedict representa el Implacable en medio de una tormenta eléctrica, pero concentra la composición en la proa del navío y, especialmente, en su figura de proa.

El título Alecto! hace referencia a esta escultura, que perteneció realmente al HMS Implacable y que hoy se conserva en el Royal Museums Greenwich. Alecto es una de las tres Erinias de la mitología griega, divinidades asociadas a la venganza y al castigo. Su nombre tiene además un doble sentido muy apropiado: significa aproximadamente «la implacable», que coincide con el nombre del propio navío.

El HMS Implacable fue originalmente el navío francés de 74 cañones Duguay-Trouin, capturado por la Royal Navy en 1805. Benedict parte de este barco histórico y de su figura de proa para construir una imagen en la que la documentación naval, la mitología y la atmósfera dramática de la tormenta se combinan en una misma composición.

Matthew Benedict | Rockville, Connecticut (USA), 1968

Matthew Benedict es un artista estadounidense que vive y trabaja en Brooklyn, Nueva York. Su pintura se articula en torno a la narración y la construcción de relatos visuales, a través de escenas en las que historia, memoria e imaginación se entrelazan.

Benedict trabaja principalmente con gouache sobre madera y papel, empleando un lenguaje deliberadamente plano y gráfico próximo a la ilustración y a la pintura didáctica del siglo XIX. Sus composiciones parten de archivos, fotografías antiguas y elementos de la iconografía popular estadounidense, que transforma para construir escenas cargadas de referencias históricas, mitológicas y religiosas.

Su obra aborda así cuestiones como la memoria, la transformación, la heroicidad y la construcción de los relatos que conforman nuestra percepción del pasado.

Benedict estudió en el School of the Art Institute of Chicago y obtuvo en 1991 una licenciatura en Bellas Artes por Eugene Lang College, The New School, en Nueva York. Su obra ha sido expuesta en galerías y museos de ciudades como Nueva York, Zúrich, Estocolmo, Madrid y Wuppertal, y forma parte de colecciones públicas como las del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, Hammer Museum de Los Ángeles, San Francisco Museum of Modern Art, Dallas Museum of Art y el programa artístico de la NASA. Ha recibido becas de la Joan Mitchell Foundation, la Fundación Claude Monet en Giverny y la Adolph and Esther Gottlieb Foundation.

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